La Constitución de nuestra provincia, como hoy la conocemos, entro en vigencia en el año 1962. Los 62 años transcurridos constituyen la excusa perfecta para impulsar con bombos y platillos una reforma que tienda a su modernización y adecuación a los tiempos que corren, poniéndola en sintonía con las necesidades sociales e institucionales de la actualidad.
Hace unos años, el difunto ex Gobernador Miguel Lifchitz, instó el dialogo para la reforma de la Carta Magna santafesina y con el pretexto de generar dialogo entre la ciudadanía y las instituciones provinciales abrió un proceso que tituló como “Bases para la reforma de una Constitución para Santa Fe”. En aquel entonces los ejes centrales, según declaraciones de Lifchitz, buscaban afirmar el federalismo y reconciliar a la política con la sociedad, reafirmando y recuperando la autonomía del Estado Provincial realzando los valores de justicia social, igualdad, solidaridad, cuidado del medio ambiente y garantizando la soberanía del Estado y el pueblo sobre los recursos naturales. Además, pregonaba el afianzamiento de la división de poderes, garantizar la transparencia, limitar la impunidad y la discrecionalidad de los poderes públicos, incorporando cuestiones de genero, diversidad, memoria, pueblos originarios, derechos humanos y bioética. Finalmente, existía la intencionalidad de incluir la posibilidad de la reelección del gobernador que se encuentra expresamente prohibida en la actual Constitución.
Durante el mandato de Omar Perotti hubo varios proyectos circulando en torno a la reforma constitucional y el rafaelino se pronunció favorablemente respecto a la necesidad de actualizar la Carta Magna, destacando que la misma debía surgir del consenso de todas las fuerzas políticas de la provincia y la sociedad y no presentó proyecto propio a dichos fines. Sin perjuicio de ello, destacó que para muchas de las principales reformas promocionadas por otras fuerzas políticas no era necesaria una reforma constitucional, dando como claro ejemplo la autonomía municipal y la extensión de los mandatos de los presidentes comunales.
Para Maximiliano Pullaro la reforma constitucional es un eje fundamental de su mandato, en la búsqueda de la tan pregonada “Reforma y Modernización del Estado”, que anuncia a los cuatro vientos y repite en todas sus declaraciones.
Desde la asunción del actual gobernador se viene hablando de la necesidad de promover la reforma de la Constitución Provincial, habiéndose presentado nueve proyectos de ley tendiente a tales fines, que hoy tienen estado parlamentario. La primera presentación data del 26 de abril de este año y fue realizada por el Diputado Walter Ghione (Unidos). Con la misma finalidad, existen los proyectos de: Claudia Balagué (FAS), Lucila De Ponti (Juntos Avancemos – Santa Fe Sin Miedo), Joaquín Blanco (Socialismo), José Corral (UCR), Martin Rosúa (UCR), Ximena Sola (Pro – Unidos) y Ingrid Hummel (Pro – Unidos). Por último, el ex Gobernador, Omar Perotti (Hacemos Santa Fe).
Resulta de suma importancia entender que el proceso de reforma constitucional se encuentra dispuesto en el actual Artículo 114 de la Carta Magna Provincial: «Esta Constitución no puede ser reformada sino en virtud de una ley especial, sancionada con el voto de las dos terceras partes de los miembros de cada Cámara, que declare la necesidad de la reforma; y si fuere vetada, su promulgación requiere la insistencia legislativa por igual mayoría. La ley determina si la reforma debe ser total o parcial y, en este último caso, los artículos o la materia que hayan de reformarse. La reforma se hará por una Convención compuesta de diputados elegidos directamente por el pueblo en número igual al de los miembros del Poder Legislativo …”
De conformidad al precitado artículo, la Ley aprobada recientemente en la Legislatura establece cuales son las bases y condiciones a las que tendrá que atenerse la Convención Constituyente para elaborar el nuevo texto constitucional; que en definitiva, es la encargada de elaborar el proyecto final.
El mencionado artículo, se complementa con lo dispuesto en el Artículo 115 que dispone: “La ley especial que declare la necesidad de la reforma debe determinar, asimismo, las bases fundamentales de la elección, instalación y término de la Convención Reformadora. Queda reservada a ésta todo lo concerniente a su ordenamiento interno. La Convención puede prorrogar el término de su duración una sola vez y por la mitad del plazo fijado por la ley. Si vencido el plazo legal de duración la Convención no se hubiera expedido sobre todos los puntos susceptibles de reforma, se entenderá que ésta no se ha producido en parte alguna. En los casos de reforma parcial la Convención no puede pronunciarse sino sobre los artículos o la materia designados por la ley. La Convención no está obligada a modificar o suprimir las disposiciones de la Constitución si considera que no existe la necesidad de la reforma declarada por la ley”.
El pasado jueves 28/11/2024 en sesión ordinaria, la Cámara de Diputados votó un tratamiento preferencial para que en sesión extraordinaria dispuesta para el día 05/12/2024 se discuta la ley especial que disponga la necesidad de la reforma constitucional en la provincia. Dicha preferencia fue aprobada por el voto de 36 legisladores contra 11 que lo hicieron en contra y derivo en la aprobación definitiva una semana despues tanto en Diputados como en Senadores. Fue central el rol del Perottismo, encuadrado en Hacemos Santa Fe, que aportó los votos que le faltaban a Unidos para obtener la cuestión preferencial, junto con dos Diputados del Bloque “Somos Vida” que conduce Amalia Granata. Así las cosas el día Jueves 5/12/2024 en una sesión maratónica de la Cámara de Diputados desde el mediodía del jueves hasta la madrugada del viernes, se aprobó la reforma de la constitución; haciendo su parte el Senado el viernes 6/12.
En que consistirá la reforma:
Como bien se dijo, la Ley aprobada en la Legislatura establece las bases y condiciones de la reforma constitucional que determina que artículos serán reformados, modificados o eliminados y a su vez, dispone en que sentido se harán las modificaciones.
Se pretende una discusión profunda y muy amplia,, sobresaliendo la discusión sobre los siguientes temas:
Asimismo, se incorporan mecanismos de participación ciudadana y de democracia semidirecta, se busca establecer principios acerca del rol de las fuerzas de seguridad, el mantenimiento del orden, la prevención del delito; se pretende incorporar principios en materia de derechos y deberes digitales, como así también en materia de servicios públicos de competencia provincial y local, y se incluye la posibilidad de discutir cuestiones relativas a ciencia e innovación, derecho a la ciudad, protección del medioambiente, derecho al agua y defensa al consumidor.
Es indiscutible que luego de 62 años es necesaria una reforma de la Constitución en busca de adaptar las estructuras institucionales de nuestra provincia a los tiempos que corren. También es cierto que en este momento a la ciudadanía poco le importa la reforma, en este momento es una discusión que solo interesa a la política y está totalmente alejada de la agenda del pueblo.
Las necesidades de los habitantes de la provincia en una coyuntura social, económica y cultural de emergencia, necesitan ser atendidas en forma urgente y no se van a resolver con ninguna de las modificaciones impulsadas
Es evidente que el gobierno de Pullaro goza de una situación de privilegio en cuanto ostenta el pleno control del Poder Legislativo lo que le permite imponer la agenda política sin oposición alguna. Lejos esta de la sociedad, la demanda de reformar la constitución; más lejos aún se encuentra la reforma de la composición de la Corte Suprema de Justicia, la reelección de Gobernador y Vice o la separación entre iglesia y estado. Tampoco es necesaria la reforma para muchas de las cuestiones que se pretenden discutir ya que para avanzar en ellas, basta con modificar leyes vigentes o en su defecto promover nueva legislación en dicha materia, como por ejemplo la tan fomentada autonomía municipal.
Es un hecho que Santa Fe va a tener una nueva Carta Magna y será el núcleo de la discusión política provincial durante todo el próximo año, desde el armado de listas para la Convención Constituyente, hasta las diversas materias a tratar, mientras tanto las demandas de la sociedad van en otra dirección y no parece encontrar receptividad de la política, que lejos está de solucionar las problemáticas de las mayorías.